Escena Rol


Esta escena en la partida de rol (Las Crónicas de Pendragon, 1ª parte) fue tan emotiva que quise dibujarla. Os cuento ese trocito de la historia:

Jandall llevaba un tiempo un poco raro, y Jenkins, muy egocéntrico, sólo pensaba en sí mismo, lo cual le impedía ver aquello que tanto entristecía a su pareja. Terminaron discutiendo, hasta el punto de que Jandall les abandonó en la entrada de Picos Rojos.

Durante esa interminable jornada, el grupo luchó incansable contra multitud de criaturas a cada cual más terrorífica, desde basiliscos abisales hasta toda suerte de muertos vivientes. Fueron precisamente estos, unos conocidos como Engendros de Kyuss, los que más problemas les dieron, ya que además del miedo que infundían con sus miradas y el frío de la muerte que transmitían con su tacto, estaban infectados de multitud de gusanos, que se alimentaban de su carne en descomposición, y que a acada ataque de los engendros saltaban hacia nuevos cuerpos en busca de carne fresca.

El paladín del grupo, Mikau L. Mirkon, no daba abasto con sus conjuros de sanación. El drow, Kha'dash, no quería que su ritmo de batalla dependiera del santurrón de Mirkon, y decidió sacar uno de los gusanos de su piel usando su daga para provocarse un corte y sacar a la pequeña alimaña.

Aquella noche, decidieron acampar en una zona de la cueva más limpia de monstruos y bien protegida, y encendieron una pequeña hoguera. Fue al día siguiente, bien entrada la tarde, cuando se encontraron con Jandall. El semielfo pensaba que la estupidez de Jenkins, el semidragón, no tenía por qué ser una excusa para privar al resto del grupo de su ayuda, así que había decidido unirse al grupo. Tras la alegría inicial de los que estaban haciendo la guardia, hubo algo que llamó poderosamente la atención del semielfo. Pudo observar en el antebrazo de Kha'dash, ya de por sí tatuado y estigmatizado por su diosa, unas misteriosas pústulas y heridas en torno a una herida medio abierta.

Cuando Kha'dash le comentó la pelea que habían tenido el día anterior, Jandall se derrumbó; no podía creer lo que veía. Fue entonces cuando se sinceró y les contó parte de su historia, de su vida anterior a su estancia en el pueblo de los orcos.

Jandall había tenido que huir de su ciudad de Alto Bosque cuando descubrieron que es semielfo, raza rechazada por la gran mayoría de los elfos. Junto a él había huido su hermano, semielfo también. Después de casi dos años, atravesando todo el contiente perseguidos incluso por los propios hijos de Jandall, llegaron a la costa y tomaron una pequeña embarcación en dirección a Tierra Azur. Justo antes de llegara la ciudad costera, fueron atacados por unos cuantos engendros, pero vencieron sin demasiados problemas. En alta mar, una tormenta los hizo naufragar pero salvaron la vida gracias a unos orcos pescadores que les rescataron. Cuando Jandall despertó, se llevó la terrible noticia de que su hermano hbaía muerto a causa de la enfermedad de Kyuss, trasmitida por los engendros. Esta terrible enfermedad puede sanarse mágicamente durante el primer día de incubación, pero pasado este tiempo, la enfermedad se extendería inexorable por todo el cuerpo infectado acabando con la vida del huésped en apenas unos días, para transformarlo en un engendro más.

En el momento de esta escena, Kha'dash tiene el mundo derrumbado tras escuchar la noticia de que irremediablemente morirá, después de todo lo que ha luchado por su diosa Lloth y por cambiar el corazón maligno de los de su raza. Kiara, enamorada del drow, se siente muy apesadumbrada porque sabe lo que él ha hecho, enfrentándose incluso a su diosa. Jandall, ante la impasible mirada del grifo Godwings y de Kewee y Selme (serpiente alada y pseudodragón), le da ánimos al drow.

1 comentarios:

Keisha dijo...

Eres grande, Karma! No había visto este dibujo. Es genial!

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