Nintendo anuncia a la sucesora de la DS: la 3DS

Nintendo ha anunciado oficialmente la consola Nintendo 3DS, su nueva portátil, que se lanzará en Japón antes de marzo de 2011; sin fecha especificada para mercados occidentales.

Esta consola apostará por el uso de imagen tridimensional estereoscópica sin la necesidad de ningún tipo de gafas especiales para su visionado.

La compañía sitúa a la consola como la nueva encarnación de la consola Nintendo DS, "será la nueva videoconsola portátil que seguirá a la familia Nintendo DS", aunque su cambio en el sistema de presentar la imagen para mostrar la sensación de profundidad de la misma implicará juegos exclusivos, aunque quizás sin un salto tecnológico como el que se había llegado a rumorear. Sin embargo, será totalmente retrocompatible con los juegos de Nintendo DS, DSi y DSiWare.

Se mostrará oficialmente el 15 de junio en el E3, la feria de los videojuegos de Los Angeles. Entonces, esperamos descubrir si estamos ante una sucesora completa, que aporte más funciones y mejores resultados técnicos, o ante una nueva revisión del hardware con ciertas mejoras.

Si bien no se sabe todavía cómo se conseguirá este tipo de imagen, a través de DSiWare se lanzó recientemente un juego en Japón que empleaba las cámaras de Nintendo DSi para ofrecer una rotación de la imagen para crear una sensación tridimensional en el jugador. Por supuesto, es de esperar que al estar ante un cambio de consola el efecto tenga mayores implicaciones, pero muestra que Nintendo ya ha trabajado con las posibilidades jugables de esta sensación de profunidad en la imagen.

fuente: www.vandal.net

La Bestia oscura

Un día, los personajes de la partida viajaron a un antiguo templo derruido, en busca de una bestia sagrada que supuestamente había sido creada por la alta magia élfica para defenderlos del mal y de Kyuss, un poderoso nigromante con poderes demoníacos.

Al entrar en la gruta que les llevaría al templo, hallaron una oscuridad reinante, que cada vez se hacía más y más profunda. Llegó un momento en el que ni los elfos podían ver a más de cinco pasos delante de ellos, parecía que la oscuridad estaba apagando la luz de las antorchas. Les afixiaba, apenas les dejaba avanzar o retroceder. Entonces llegaron al templo.

El aire estaba viciado, en el suelo había charcos resbaladizos de algún tipo de sustancia indefinida, posiblemente venenosa, y la estancia solo estaba iluminada por llamas de fuego negro, unas llamas purpúreas que le daba un aspecto aún más tétrico a la estancia. Fueron recibidos por la Bestia, sí, pero no tal y como ellos la esperaban. Fue esto lo que vieron:



Tras una cruenta lucha, consiguieron eliminar la energía que había poseído a la criatura. Finalmente, purificada, el ser les explicó que, de la misma forma que los corazones de los elfos habían sucumbido con el paso de los siglos a pecados y sentimientos mundanos, él se había debilitado hasta el punto de que la propia energía e Kyuss se había adueñado de su existencia.

Como agradecimiento, el ser les proporcionó un pequeño silbato mágico con el que podrían llamarlo en caso de necesitarlo. Y bien que lo necesitaron más adelante en la partida...