Dibujo - La Bestia oscura
Un día, los personajes de la partida viajaron a un antiguo templo derruido, en busca de una bestia sagrada que supuestamente había sido creada por la alta magia élfica para defenderlos del mal y de Kyuss, un poderoso nigromante con poderes demoníacos.
Al entrar en la gruta que les llevaría al templo, hallaron una oscuridad reinante, que cada vez se hacía más y más profunda. Llegó un momento en el que ni los elfos podían ver a más de cinco pasos delante de ellos, parecía que la oscuridad estaba apagando la luz de las antorchas. Les afixiaba, apenas les dejaba avanzar o retroceder. Entonces llegaron al templo.
El aire estaba viciado, en el suelo había charcos resbaladizos de algún tipo de sustancia indefinida, posiblemente venenosa, y la estancia solo estaba iluminada por llamas de fuego negro, unas llamas purpúreas que le daba un aspecto aún más tétrico a la estancia. Fueron recibidos por la Bestia, sí, pero no tal y como ellos la esperaban. Fue esto lo que vieron:
Tras una cruenta lucha, consiguieron eliminar la energía que había poseído a la criatura. Finalmente, purificada, el ser les explicó que, de la misma forma que los corazones de los elfos habían sucumbido con el paso de los siglos a pecados y sentimientos mundanos, él se había debilitado hasta el punto de que la propia energía e Kyuss se había adueñado de su existencia.
Como agradecimiento, el ser les proporcionó un pequeño silbato mágico con el que podrían llamarlo en caso de necesitarlo. Y bien que lo necesitaron más adelante en la partida...
Al entrar en la gruta que les llevaría al templo, hallaron una oscuridad reinante, que cada vez se hacía más y más profunda. Llegó un momento en el que ni los elfos podían ver a más de cinco pasos delante de ellos, parecía que la oscuridad estaba apagando la luz de las antorchas. Les afixiaba, apenas les dejaba avanzar o retroceder. Entonces llegaron al templo.
El aire estaba viciado, en el suelo había charcos resbaladizos de algún tipo de sustancia indefinida, posiblemente venenosa, y la estancia solo estaba iluminada por llamas de fuego negro, unas llamas purpúreas que le daba un aspecto aún más tétrico a la estancia. Fueron recibidos por la Bestia, sí, pero no tal y como ellos la esperaban. Fue esto lo que vieron:
Tras una cruenta lucha, consiguieron eliminar la energía que había poseído a la criatura. Finalmente, purificada, el ser les explicó que, de la misma forma que los corazones de los elfos habían sucumbido con el paso de los siglos a pecados y sentimientos mundanos, él se había debilitado hasta el punto de que la propia energía e Kyuss se había adueñado de su existencia.
Como agradecimiento, el ser les proporcionó un pequeño silbato mágico con el que podrían llamarlo en caso de necesitarlo. Y bien que lo necesitaron más adelante en la partida...

El cobarde sólo amenaza cuando está a salvo (dijo Goethe).... o critica maliciosamente cuando está bajo el anonimato (digo yo).
ResponderEliminaramén xDDDD
ResponderEliminarSeguirán vivas estas personas? X"D
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